La mentira busca el rincón.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Alma sin amor, flor sin olor.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
No acose, que la están peinando.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El que come aprisa, come mal.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
La curiosidad mató al gato.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Amor de gato se ve por el tejado.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Año hortelano, más paja que grano.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Está como agua, para chocolate.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Una rata dentro de una tinaja.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
No saber una jota.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Difama, que algo queda.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Meterse en la boca del lobo.
Quien te adula, te traiciona.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Boca sucia no habla limpio.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Un hombre puede lo que sabe