Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Boca de verdades, cien enemistades.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
De pequeñico se doma al mimbre.
Buena cara dice buen alma.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Al leñador caza, y al cazador leña.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
A casa vieja, portada nueva.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
El ojo del amo engorda el ganado.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.