Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Las aguas quietas, corren profundas.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
La mentira busca el rincón.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El frío conoce al encuero.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
A quien nada quiere, todo le sobra.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Más claro no canta un gallo.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Casa convidada, pobre y denostada.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Malo es quien es bueno por interés.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
A marido ausente, amigo presente.
Quien tuvo, retuvo.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El que tiene más galío, traga más pinol.
El mal comido no piensa.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
El que huye, obedece.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.