Dios da bragas a quien no tiene culo.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
De airado a loco va muy poco.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Antes de hablar, pensar.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
El borracho, de nada tiene empacho.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Vicio no castigado crece desatado
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Cuenta errada, no vale nada.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Saber uno los bueyes con que ara.
Se oye mal pero descansa el animal.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
La voz del asno no pasa del tejado.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Hablar a tontas y a locas.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
La fe no tiene miedo.
De tal árbol tal astilla.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.