No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A hora mala no ladran canes.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Oír como quien oye llover.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Can que mucho lame, saca sangre.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Músico pagado, toca mal son.
El que se apura llega tarde.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
El que no agradece, al diablo se parece.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Quien no arde en llamas no inflama
Burro cansado, burro empalmado.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El que tiene buba, ése la estruja.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Quien duerme no coge liebre.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Mala boca, peces coma.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Al buen sordo, pedo gordo.
A chica boca, chica sopa.
El que bien ama, tarde olvida.
Hablar por la boca del ganso.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.