El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
De sabios es cambiar de parecer.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que nada tiene, nada vale.
Ver pecar, convida a pecar.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Ignorante y burro, todo es uno.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
A secreto agravio, secreta venganza.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Quien no se arriesga no cruza el río
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Quien da el consejo, da el tostón.
El que poco pide, poco merece.
Cuanto más se ama menos se conoce
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
El que no pierde, algo gana.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
El hijo sabe que conoce a su padre.
El que espera desespera.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Más vale loco que necio.
Dios sabe lo que hace.