Nadie busca ruido con su dinero.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
A lo que no puede ser paciencia.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Boca de verdades, cien enemistades.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Nadie sabe para quien trabaja.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Boca seca hace bolsa llena.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
El que no corre, vuela.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Ingratos hacen recatados.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Quien aprisa asa, quemado come.
Cada tonto tiene su manía.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Mal se cuece olla que no se remece.
A persona lisonjera no le des oreja.
El que mal se maneja, despacio padece.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Sin sal, todo sabe mal.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El comedido sale jodido.
Quien anda mal, acaba mal.