A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Barba roja, mucho viento porta.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Juntos pero no revueltos.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
La leche cocida, tres veces subida.
Hijos casados, duelos doblados.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
No hay hermosura sin gordura.
Codicia mala, el saco rompe.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A cabrón, cabrón y medio.
Parecer uña y carne.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
A mala suerte, envidia fuerte.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Orejas de burro.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
El que se convida, fácil es de hartar.
Pesar compartido, pronto es ido.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Viejo con moza, mal retoza.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Amistad que murió, nunca renació.
O errar o quitar el banco.