Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
A barbas honradas, honras colmadas.
La cabra come el césped allí donde se ata.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
El elefante se siente fuerte gracias a sus músculos.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
A barba muerta, obligación cubierta.
Es cualquier baba de perico.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
A burra nueva, cincha amarilla.
Barbero, o loco o parlero.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Buena barba, de todos es honrada.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Barba roja, mucho viento porta.
Barba bien bañada, medio rapada.
Barbas mayores quitan menores.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Las palmas son más altas y los burros comen de ellas.
Mala yerba, mucho crece.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
La cascara guarda el palo.
A saya blanca, ribete negro.
A tambor mayor, diana no.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Badajo alto, campana rota.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Dar palos de ciego.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
A barba moza, vergüenza poca.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
Mal haya carbón de haya.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Bala que zumba, no mata.