Tirar la piedra y esconder la mano.
Sin dudar, no hay acertar.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
La fantasía es la loca de la casa
A tres azadonadas, sacar agua.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
El más avisado cae.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Van al mismo mazo.
A liebre ida, palos al cubil.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
A bloque, la casa en roque.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
De sabios es cambiar de parecer.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
El hombre propone y Dios dispone.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Ni raja, ni presta el hacha.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Buena mula, mala bestia.
Esto es de rompe y rasga.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
No te asombres por poca cosa.
Casa de mantener, castillo de defender.
Burro adornado, busca mercado.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.