Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Tentar la huevera a las gallinas
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Pajaro que comió, voló.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Dios castiga sin dar voces.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Fruta desabrida, no es apetecida.
Cada uno en su casa es rey.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Guerra avisada no mata soldado.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
El que espera desespera.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.