Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
A chica boca, chica sopa.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Quien mucho da mucho recibe.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
A chico pié, gran zapato.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Donde manda el amo se ata la burra.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Abuso no quita uso.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Boca abierta, dientes de oro.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Una deuda, veinte engendra.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Quien te adula, te traiciona.
pajero como tenedor de oveja.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
No da quien tiene, sino quien quiere.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Todo lo que no es dado es perdido
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Cada ollero alaba su puchero.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La felicidad es como un león insaciable
Armas y dineros quieren buen dueño.