No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Una alegría esparce cien pesares.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
A ave de paso, cañazo.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Quien no da nudo, pierde punto.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Promete poco y haz mucho.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
En el pedir no hay engaño.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
No se debe escupir al cielo.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
La glotonería acaba con muchos.
Come, que de lo yuyo comes.
Ama y guarda.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Es más terco que una mula.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Aire colado, a muchos ha matado.