Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Oveja que anda, bocado halla.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
El que tiene capa, escapa.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El que guarda, halla.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
A falta de reja, culo de oveja.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Aquel que guarda siempre tiene.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
El que se apura llega tarde.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
En carrera larga no se pisa base.
La fortuna a los audaces ayuda.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Mal hace quien nada hace.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Sé arrojado, pero no demasiado.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Dejadle correr, que él parará.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Cojo con miedo, corre ligero.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.