A donde no está el dueño, no está su duelo.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Vale más una vieja que un pejeverde.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
El que come y no da, atragantado morirá.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La virtud loada, crece.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Quien más tiene, más quiere.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Nada contra la corriente.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
El que no se embarca, no se marea.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Al espantado, la sombra le basta.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
A la mujer brava, la soga larga.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Todo salto tiene riesgo.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Al loco y al aire, darles calle.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.