Mal oledor, mal catador.
No hay enemigo chico.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
El monte tiene ojo.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A falta vieja, vergüenza nueva.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Para su casa no hay burro flojo.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
La manda del bueno no es de perder.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Quien duerme no coge liebre.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
No ser escaparate de nadie.
Sueño sosegado no teme nublado.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Más vale algo que nada.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Fraile convidado echa el paso largo.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Perro viejo no ladra en vano.
Cada palo que aguante su vela.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
A mal viento va esta parva.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El saco del jugador, no necesita atador.
Mujer precavida vale por dos.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Al mal paso, darle prisa.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Con putas y frailes ni camines ni andes.