A Roma por todo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
A marido ausente, amigo presente.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
El que no ayuda, estorba.
El que canea, no calvea.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
El que más hace, menos alcanza.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El mucho joder empreña.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Lento pero seguro.
Mira antes de saltar.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Barco amarrado no gana flete.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Nunca falta un borracho en una vela.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
No busques donde no hay.
A falta de manos, buenos son los pies.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
No falta de que reirse.
El que llega tarde, no bebe caldo
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
El que canta y danza se agita y no avanza.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Patada de yegua no mata caballo.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Real ahorrado, real ganado.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Amor no sufre ausencia.
La prisa produce desperdicios.
Quien nada guardó, nada encontró.