Las malas nuevas siempre son ciertas.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Novia para siempre, mujer para nunca.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Grano a grano la gallina llena el buche.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
A caballero nuevo, caballo viejo.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Tripas llevan piernas.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Al freír será el reír.
Zorro dormilón no caza gallinas.
La verdad siempre sale a flote.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Nunca olvides tu casa.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Casa de muchos, casa de sucios.
Al hambre no hay pan negro.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Pedir peras al olmo.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
El amor hace salir alas
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Casa de Dios, casa de tos.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Es de sabios cambiar de mujer.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Corazón codicioso, no tiene reposo.