El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El que se va no hace falta.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Bella por fuera, triste por dentro
Lo que va viene.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Donde entra la cabeza, entra la cola
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Noche toledana. (Irse de farra).
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
A mal viento va esta parva.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Que cada zorro cuide su propia cola.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
El tiempo lo arregla todo
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Reniego de plática que acaban en daca.
El buen vino resucita al peregrino.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Alma sin amor, flor sin olor.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Aseada aunque sea jorobada.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Codicia mala, el saco rompe.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
A cada santo su vela
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El diablo nunca duerme.