Una golondrina no hace verano.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
El daño hecho no tiene remedio.
No te metas donde salir no puedas.
La barba no hace al filósofo
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El cornudo es el último que lo sabe.
El que poco tiene a poco aspira.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
A todo marrano le llega su diciembre.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Necio es quien con necios anda.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Una gran ciudad es un gran desierto.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A cada necio agrada su porrada.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Quien siempre adula se quema las mangas
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Canario triste, no come alpiste.
El que manda, no va.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Burro cansado, burro empalmado.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
También al verdugo ahorcan.