Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Eso es harina de otro costal.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Siempre que llueve, escampa.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Mal camino no conduce a buen sitio.
Irse por los cerros de Úbeda.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
No es posible defenderse del aburrimiento
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Hacer un viaje y dos mandados.
Pan no mío, me quita el hastío.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
El que no tranza no avanza.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.