Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Olla tiznada, bien es guisada.
Ni quito ni pongo rey.
La calle es camino de todas partes.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Pobre atestado saca mendrugo.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Buen moro, o mierda u oro.
Pereza no alza cabeza.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
El demonio no duerme.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Badajo alto, campana rota.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El infierno no sirve para quemar paja.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Cuanto más se ama menos se conoce
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Escarba la graja, mal para su casa.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Al desdén con el desdén.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
De sabios es cambiar de parecer.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Cada bota huele al vino que tiene.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.