Santo que no es visto no es adorado.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
El que no arriesga, no pasa el río.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
A burro viejo, poco forraje.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
El que huye, obedece.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Una y no más Santo Tomás.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
El burro adelante y la carga atrás.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Al pan pan y al vino vino.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Pan y vino y carne, a secas.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Yernos y nueras, en las afueras.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Cual andamos, tal medramos.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Buey viejo asienta bien el paso.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Cada cual a lo suyo.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.