No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Gozo que no se comunica, se achica.
El silencio no ha sido jamás escrito.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
A bestia loca, recuero modorro.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Piano, piano se va lontano.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
A este son, comen los del ron, ron.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Lo que haces, encuentras.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
A hurón cansado, madriguera nueva.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Campana cascada, nunca sana.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
No hay caracol que no tenga vuelta.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
El toro y el melón, como salen, son.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.