Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Non hai pega sen mancha branca.
Son cáscaras del mismo palo.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Flores pintadas, no huelen a nada.
De los escarmentados nacen los avisados.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Conforme es el árbol así es el fruto.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
La flor no se conserva roja cien días.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Alba roja , vela moja.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Boca de miel y manos de hiel.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Cada pardal a su espigal.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes