Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
La gente agradecida es gente bien nacida.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Deja la h de ayer para hoy.
La buena uva hace buena pasa.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
El caballo malo hay que venderlo lejos.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
A cama chica, echarse en medio.
Donde no hay mata, no hay patata.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Bollo crudo, engorda el culo.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Hasta el rabo, todo es toro.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Si prometes y no das, mal vas.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Bajo ese puente, no pasa corriente.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
A cada cerdo, le llega su sábado.
La ocasión llega, llama y no espera.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Marido rico y necio no tiene precio.
El papel puede con todo.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
A burra vieja, albarda nueva.