Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
No da un tajo ni en defensa propia.
Todos los plazos se cumplen.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Besugo de enero vale un carnero.
La sugestión obra.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Más haces callando que gritando.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Juego y bebida, casa perdida.
No al moco, sino donde cuelga.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Ruin señor, cría ruin servidor.
De tal colmena tal enjambre.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Dios los cría y el diablo los junta.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Dan darán, dicen las campanas.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
A cada paso, un gazapo.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Con el metro que midas, te medirán.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Bien está lo que bien acaba.
Hoy no se fía, mañana sí.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
El que come aprisa, come mal.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.