A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Gente de montaña, gente de maña.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Un día de obra, un mes de escoba.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El dedo malo, se corta y se vota.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Lo que va viene.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Como poroto de la chaucha.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Ahí está la madre del cordero.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Todas las horas hieren. La última mata.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Toda flor quiere ser fruto.
Que con su pan se lo coman.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Agua en Marzo, hierbazo.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Gente de navaja, poco trabaja.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Más se mira al dador que a la dádiva.