No todos los que van a la feria compran o venden en ella.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Antes de meter, prometer.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Hay que sufrir para merecer.
El lo que se pierde, se aprende.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
El que tiene es el que pierde.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
A bien se llega quien bien se aconseja.
El alma está no donde vive sino donde ama.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Redondear la arepa.
Quien lengua ha, a Roma va.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Para presumir hay que sufrir.
Pintada en los WC.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El trabajo ennoblece.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Esto son habas contadas.
Quien se excusa se acusa.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Eso es harina de otro costal.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
En casa del herrero cuchillo de Embero.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Bienes y males, a la cara salen.
La cortesía exige reciprocidad.
Hay que poner tierra de por medio.