Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Más vale algo que nada.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Para conservar amistad, pared en medio.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Lo que está por pasar pasará.
El que calla, otorga.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Sin dudar, no hay acertar.
Lengua malvada corta más que espada.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Palabra de cortesano, humo vano.
Despacio, que llevo prisa.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Más obrar que hablar.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
El que escucha su mal oye.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.