Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Ayunar, o comer truchas.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Guardas bien y no sabes para quien.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Ignorante y burro, todo es uno.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Para bien morir, bien vivir.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Hijos y mujer añaden menester.
Las novedades son la sal de la vida.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
No es lo mismo oír que escuchar.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
No saber ni torta.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.