Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Cuanto más pobre, más hijos.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Haz favores y harás traidores.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
No hagas bien sin mirar a quien.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Nunca te apures para que dures.
No hay novia fea ni muerto rico.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El que no asegunda no es buen labrador.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Aguja que doble, para sastre pobre.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
A buen hambre, no hay pan duro.
Maíz comprado no engorda.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
A padre avaro, hijo pródigo.