Atente al santo y no le reces.
A falta de reja, culo de oveja.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Alábate, burro, que nadie te alaba.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Con gente mal criada, nada.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Quien más tiene, menos suelta.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Que no te den gato, por liebre.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
A los tontos no les dura el dinero.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
A quien presta nada le resta.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El pobre es un extranjero en su país.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
A dineros dados, brazos quebrados.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Al asno no pidas lana.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Dios da, nunca vende.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Mucho preito hace mendigo.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.