¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
A los tontos no les dura el dinero.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
A buen hambre, no hay pan duro.
Más vale callar que con borrico hablar.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
De refrán y afán pocos se librarán.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Lágrimas de viuda, poco duran.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Dame gordura, darte he hermosura.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Hablar más que lora mojada.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
El que del campo viene, cenar quiere.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Buena crianza no pierde punto.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
A braga rota, compañón sano.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
A buey viejo, pasto tierno.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Más feliz que marica con dos culos.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Duerme más que un gato con anemia.
Lo imposible, en vano se pide.
No tientes al diablo que lo veras venir.