Pan duro, pero seguro.
Después de comer miel, nada sabe bien.
Abril llovedero, llena el granero.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Hombre osado, bien afortunado.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Una hora de contento, vale por ciento.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Criados, enemigos pagados.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Vecina de portal, gallina de corral.
Alforjas llenas quitan las penas.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Amistad de juerga no dura nada.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Bebido el vino, perdido el tino.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Adelante con los faroles.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Presto se va el cordero como el carnero.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
De poniente, ni viento ni gente.
Más vale prevenir que ser prevenidos.