El que más madrugo, un talego se encontró.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Agua de mañana, o mucha o nada.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
No cantes victoria antes de tiempo.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Los extremos nunca son buenos.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Todas las horas hieren. La última mata.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Zun de noche, se sube a un coche
Lo que se hace de noche sale de día.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Ladra de noche para economizar perro.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
De noche todos los gatos son negros.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Nunca llueve a gusto de todos.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Agua tardera, agua maicera.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne