Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Agua que corre, nunca mal coge.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Del lunes la luna es buena.
Hoy por ti, mañana por mí
Palabras melosas, siempre engañosas.
Moda y fortuna presto se mudan.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El que ríe el último, ríe mejor.
Quien hizo una...hace dos
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
A barriga llena, corazón contento.
Llegó el momento de la verdad.
Más vale mendrugo que tarugo.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Acometer hace vencer.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Olla quebrada, olla comprada.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
El perezoso siempre es menesteroso.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.