Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Nunca cagues más de lo que comes.
Amistades y tejas, las más viejas.
Los problemas nunca vienen solos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Dama tocada, dama jugada.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Con pedantes, ni un instante.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Abuso no quita uso.
Gallo fino no extraña gallinero.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
A dineros dados, brazos quebrados.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Consejo tardío, consejo baldío.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
El otoño de lo bello, es bello.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El que da primero da dos veces.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Nada con nada, total nada.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Lo quiero, para ayer.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
El tiempo no pasa en balde.
Es tiempo de vacas flacas
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Dar patadas de burro.
Obra acabada, a dios agrada.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.