Tiempo pasado, con pena recordado.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Esta lloviendo sobremojado
El que bien ama, tarde olvida.
De día no veo y de noche me espulgo.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Nunca falta un roto para un descosido.
Por San Blas, una hora más.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
De descansar, nadie murió jamás.
Antes de meter, prometer.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Incluso el día más largo tiene un final
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Perdona una vez; pero nunca tres.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El sol siempre reluce.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
El avariento nunca está contento.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Secreto a voces.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
La mentira nunca muere de vieja.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
El trigo tardío no alcanza al temprano, ni en paja ni en grano.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.