Del mal vino, buena borrachera.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Guardado el dinero, no pone huevos.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
El que la deba, que la pague.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
A dádivas, no hay acero que resista.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Amores y dolores quitan el sueño.
Dios castiga sin dar voces.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
En Octubre, de la sombra huye.
Hacienda de pluma, poco dura.
Al gorrino y al melón, calor.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Caminando se hace de mulas Petra.
Más ven cuatro ojos que dos.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Amistad que murió, nunca renació.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Nadie muere motón.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
El que no asegunda no es buen labrador.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Yemas de Abril, pocas al barril.