Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Reniego de señora que todo lo llora.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
El comedido sale jodido.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El perro viejo no ladra sin razón.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
A buen salvo está el que repica.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Alegría, albarderos que bálago se arde.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Una palabra deja caer una casa.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Tarde piaste pajarito.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
No eches más leña al fuego.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
A la mal casada, miradla a la cara.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.