Muerte la gata, los RATONES bailan.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
A chico caudal, mala ganancia.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Quien ama, teme.
La esperanza es la última en morir.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Se está ahorcando con su propia soga.
A caballo ajeno, espuelas propias.
El que apurado vive, apurado muere.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Barba hundida, hermosura cumplida.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Pobreza, víspera de vileza.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
No habiendo lomo, de todo como.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Mucho ojo, que la vista erro.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
El que la hace, la paga.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Un asno siempre da las gracias con una coz.