Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
La zorra nunca se mira la cola.
Hasta el rabo, todo es toro.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Quien desparte lleva la peor parte.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Todo lo que no es dado es perdido
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Hasta los animales se fastidian.
Más vale la sal, que el chivo.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El que se afloja se aflige.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.