Donde lo hay, se gasta.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Un mal con un bien se apaga.
Una manzana podrida daña el barril completo.
En enero no te separes del brasero.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Nada tiene al que nada le basta.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La buena vaina no hace buena la espada.
Aire colado, a muchos ha matado.
Mujer enferma, mujer eterna.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Más aburrido que mico recién cogido.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
No hay albarda que le quede bien.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Amor y vino, sin desatino.
Juntos en las duras y en las maduras.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Ruin señor, cría ruin servidor.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
A mala suerte, envidia fuerte.
A una bola no se le puede sacar punta.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
De esta capa nadie se escapa.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.