Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Más groso que el Guelpa.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Boñigas hacen espigas.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Vecinas porque les digo las mentiras.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Peor está que estaba.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Estar como las putas en cuaresma.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El que ama el peligro, en él perece.
El que fía, salió a cobrar.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
No compares el tocino con la velocidad.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Entre menos burros, más choclo.
Son más los que mueren por comer que los que mueren de hambre.
Sabe más que el tocino rancio.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Mal reposa la vida dudosa.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Non se pode mamar e asubiar.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
A buen amigo buen abrigo.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Bota vacía la sed no quita.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Mala olla y buen testamento.
No hay tonto para su provecho.
Quien mucho desea, mucho teme.