Al fisgón cuando menos un trompón.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Músico pagado, toca mal son.
A burlas, burlas agudas.
Compuesta, no hay mujer fea.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Con la boca es un mamey.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Por la peana se adora al santo.
Además de cornudos, apaleados.
De pico, todos somos ricos.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Parecer uña y carne.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Sin pito y sin flauta.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
El que tiene boca, se equivoca.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Quien boca tiene a Roma va.
No hay zurdo bueno.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Cabeza vana no cría canas.
La barba no hace al filósofo
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Boca abierta, dientes de oro.
Bien ama quien nunca olvida.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
La cara del santo hace el milagro.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.