Acá o allá mira siempre con quien vas.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Es más popular que la adelita.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
El cebo oculta el anzuelo.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Bailarines en cojos paran.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Hechos son amores y no buenas razones.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Dios castiga sin dar voces.
El que nada debe nada teme.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Escarba la graja, mal para su casa.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
La alegría todo mal espanta
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Dar al olvido.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
La vecindad es fuente de amistad.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Un espejo no sabe ser embustero.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.