Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
La ira es locura el tiempo que dura.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Ido el conejo me das consejo.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
El que bien huele, mal hiede.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Joya es la fama para bien guardarla.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Inteligencia y belleza: gran rareza.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El que se enoja pierde.
No hay mayor tontería que reñir.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Mal es acabarse el bien.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Las cosas lo que parecen.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
El avariento nunca está contento.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
De luengas vías, luengas mentiras.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
A gran pecado, gran misericordia.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Hay que sufrir para merecer.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Confía en lo que ves