Nadie perdona que le hagan un favor.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Valor y querer, facilitan el vencer.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Hay miles de miserias en un solo amor
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Al viejo pelele, todo le duele.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
El arma es enemiga de su dueño.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Codicia mala, el saco rompe.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Grandotas aunque me peguen.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
El que muda de amo, muda de hado.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
A los locos se les da la razón.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Suegra, ni de caramelo.
Quien se quemare, que sople.
Se heredan dinero y deudas
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Oveja de todos, cómenla lobos.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Ser amable es ser invencible.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Las apariencias engañan.