Bienes que ocasionan males, no son tales.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Moza reidora, o puta o habladora.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Agrandado como alpargata de pichi.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Viejo con moza, mal retoza.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
A cabrón, cabrón y medio.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Para aprender, perder.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
A diente cogen la liebre.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Está como agua, para chocolate.
Aquí hay gato encerrado.